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15 de mayo de 2011

iPad

Primero fue iMac, luego iPod, más tarde iPhone, y ahora iPad. Apple sabe como cautivar a su público objetivo. Cada dispositivo que lanza es un nuevo éxito. En este caso la última incorporación es el iPad, un accesorio bastante útil en la comunicación. Leer un libro o un periódico, visualizar una película, redactar un texto, consultar Internet, acceder a redes sociales... las opciones de comunicación social que ofrece el iPad son numerosas.
Aplicaciones como Flipboard te permiten acceder a las cuentas de tus redes sociales con la intención de ver una revista personalizada con tus intereses. Todas las actualizaciones de las redes sociales: noticias, vídeos, fotos, etc. se reproducirán a modo de revista para estar actualizado, eso sí, con temas de tu interés personal.


Estar en una reunión y a través del mismo aparato poder buscar información acerca de lo que hablan, tomar apuntes, hacer fotos o vídeos, consultar tu correo electrónico, etc. hacen que la comunicación social sea más cómoda, fácil y sobre todo completa.
La tecnología actual aumenta a un ritmo muy acelerado. ¿Cuál será el siguiente invento?

David Anadón Mateo
TULPENKOPF

15 de abril de 2011

Nuevas formas de comunicación

Como dice Marx en su paradigma crítico del conflicto, la sociedad es dinámica y está en continuo cambio. Las nuevas tecnologías que van apareciendo en el mercado, y que permiten la comunicación entre estas sociedades, también sufren cambios a los que esta sociedad se va adaptando. Pero, ¿toda la sociedad se puede permitir la obtención de estas tecnologías? Si no es así, ¿sufren algún tipo de discriminación al no poder comunicarse?
Me voy a centrar en la telefonía móvil. Hace menos de un año un gran número de la población empezó a hacer uso de terminales con aplicaciones que permitían comunicarse en cualquier momento de forma ”gratuita” a través de mensajes de texto sin límites de caracteres, acompañados de audio, foto y video. Pero esta aplicación “gratuita” para que sea efectiva en todo momento tiene que ir acompañada de una tarifa de datos que no suele bajar de los 15€ mensuales, sin contar con llamadas y SMS que no están incorporados en esta tarifa. ¿Todo el mundo se puede permitir pagar una cantidad mínima de entre 15 y 40 €, además de comprarse un teléfono que permita instalar estas aplicaciones, los cuales suelen ser de gama alta? En mi opinión, cada vez más se está perdiendo la comunicación tradicional y se estila este tipo de mensajería que va acompañada de un gasto que no todo el mundo se puede permitir. Esto hace que las personas que no pueden acceder a tener estos programas queden muchas veces incomunicadas sintiéndose desiguales.

Por tanto, vemos, que las nuevas tecnologías están relacionadas con las estructuras sociales. Marx podría diferenciar a estas sociedades por términos económicos mientras que Weber haría una diferenciación según las desigualdades como por ejemplo de estatus en las que clasificaría a la sociedad según el tipo de personas que por cuestión de tener estas aplicaciones pertenecer a un mismo círculo social, y las que no.


David Anadón Mateo
TULPENKOPF

21 de marzo de 2011

Desigualdades "momentáneas" vs. desigualdades constantes

Es evidente que entre los diferentes países hay una desigualdad económica y de consumo. Todos sabemos que Japón y EEUU están a la cabeza en cuanto a la producción mundial, pero también en la del consumismo.
Hace exactamente 10 días Japón fue sacudido por un terremoto de 9 grados en la escala Richter. De repente, un país que se encuentra en la cima de la pirámide en cuanto al desarrollo se ve afectado por esta catástrofe natural.  Todas las riquezas que tenía el país no son suficientes para abastecer lo que la naturaleza ha destrozado. Para ello se han puesto en marcha numerosas ayudas desde todos los países del planeta: desde servicios de búsqueda de desaparecidos hasta ayudas económicas gracias a teléfonos móviles o Internet. Estos apoyos juegan un papel muy importante a través de las nuevas tecnologías.
No es la primera vez que una compañía de telefonía o una página web junto a asociaciones como Cruz Roja Española se agrupan para que sus clientes puedan ayudar a personas que se han visto involucradas en los desastres de una catástrofe.
Cuando ocurren desastres como el reciente terremoto de Japón o el tsunami del Océano Índico de 2004, numerosas empresas hacen ver a sus clientes lo que ha ocurrido y apoyan a que estos ayuden con una pequeña aportación. Por ejemplo, la compañía de telefonía “Yoigo” permite a sus clientes mandar un SMS de tal forma que el coste de este, que es de 1.20€, sea donado íntegramente a Cruz Roja para ayudar a Japón.

Por otra parte, Google, tiene un proyecto llamado “Google Crisis Response” en el que frente a los desastres naturales y crisis humanitarias permite donar dinero para ayudar a los países que sufren estas adversidades.
Personalmente, me parece muy bien que se creen plataformas en una situación como esta, pero, día a día, en el resto de países también nos encontramos con una situación de crisis y desigualdad con la carencia de estas catástrofes .
Seguramente las personas que realmente se interesan en ayudar a esta gente podrán encontrar que las nuevas tecnologías brindan la oportunidad de ayudar a reducir un tanto esta desigualdad, pero ¿Por qué no se insiste constantemente a la ayuda entre desiguales? ¿Tienen que ocurrir grandes catástrofes para ello? Estoy convencido de que las nuevas tecnologías ponen en manos de todos aquellos que quieran ayudar a reducir la desigualdad servicios específicos para ello y creo que si en situaciones como la que está viviendo Japón aparecen informaciones respecto a estas ayudas nada mas entrar a una página web, también puede haber un apartado que permita al usuario concienciarse de que estos niveles de estratificación de la sociedad varían según el sistema de cada país y que igual que podemos ayudar en situaciones de catástrofes también lo podemos hacer en otras en las que creemos que no pasa nada, pero en realidad hay una catástrofe constante.


David Anadón Mateo
TULPENKOPF

19 de febrero de 2011

¿Libertad?



Si analizamos la definición de blog en varias páginas web encontramos una común:  “sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente”.

Cabe destacar la palabra “libertad”. Pero en realidad, ¿Podemos expresar todo lo que 
queremos?

Según la organización OpenNet Iniciative, que trata de revelar qué tipo de contenidos son los que sufren mayores ataques censores en el mundo, el 20% de los actos relacionados con la censura se producen sobre los blogs, seguidos de las páginas web de partidos políticos, que suponen el 19% del recorte de la libertad en Internet.

Podríamos pensar que la represión de la red se da sobretodo en países del tercer mundo, pero en realidad el mayor número de limitaciones se da en Europa y Estados Unidos.
China, Arabia Saudí, Irán o Egipto están a la cabeza en cuanto a lo que a la censura on line se refiere.

Existen tres motivos principales por los cuales se llega a censurar sitios web: interés por mantener una estabilidad política, salvaguardar los valores sociales, y defender la seguridad nacional.

A la hora de censurar contenidos en la red, cada Gobierno contacta con los proveedores o limita a las compañías que dan servicio o alojamiento a las distintas páginas webs.

Google ha asegurado que en España se han cesurado varios blogs en los últimos años. Un ejemplo ha sido sobre un sitio web que trataba temas de las centrales nucleares españolas. A parte de blogs también vemos censuradas imágenes de satélite ofrecidas por Google Earth. ¿Por qué se esconode información en nuestro país?, ¿No tenemos derecho a conocerla toda?. Si una democracia es la intervención del pueblo en el gobierno político de un Estado y se está escondiendo información a ese pueblo, ¿Estamos en una democracia real?.









David Anadón
Tulpenkopf